Brent frente a WTI: ¿en qué se diferencian y con cuál deberías operar?

Brent vs. WTI

En el caótico escenario de las finanzas mundiales, el petróleo es la estrella. Es volátil, dramático y esencial para el funcionamiento de la civilización moderna. Es la sangre de la economía, aunque mucho más pegajoso y difícil de quitar de las alfombras.

Sin embargo, cuando un nuevo operador decide entrar en el mercado energético, se enfrenta de inmediato a una realidad confusa. No hay un único precio del «petróleo». Existen dos índices de referencia principales, y rara vez coinciden en el valor de un barril. Por un lado está el Brent, el sofisticado aristócrata europeo, y por otro el West Texas Intermediate (WTI), el rudo vaquero estadounidense.

Para los que no están familiarizados con el tema, el petróleo es simplemente petróleo. Es negro, arde y hace funcionar los coches. Pero para el operador profesional, la diferencia entre el Brent y el WTI es como la que hay entre el champán y el bourbon. Puede que ambos cumplan su función, pero su procedencia, su perfil de sabor y su precio son muy distintos.

Esta guía analizará en profundidad la geología, la geografía y la geopolítica que separan a estos dos gigantes, y te ayudará a decidir cuál de ellos merece tu inversión.

La química: dulce, ácida y ligera

Antes de hablar de dinero, tenemos que hablar de química. No todos los «líquidos de dinosaurio» son iguales.

El petróleo se clasifica según dos parámetros principales: la densidad (gravedad API) y el contenido de azufre.
Si el petróleo tiene un bajo contenido de azufre, se denomina «dulce»; si tiene un alto contenido de azufre, se denomina «ácido».
Si el petróleo es fluido y fluye con facilidad, se denomina «ligero»; si es espeso y tiene una consistencia similar al lodo, se denomina «pesado».

A las refinerías les encanta el petróleo ligero y dulce. Es el «wagyu» del mundo de la energía, ya que es fácil y barato de refinar para obtener productos de gran valor, como la gasolina y el gasóleo. El petróleo pesado y ácido es como la carne picada barata; su procesamiento requiere refinerías costosas y complejas.

WTI (West Texas Intermediate): Es el referente por excelencia en el sector químico. Es extremadamente ligero y muy dulce (0,24 % de azufre). Prácticamente está listo para echarlo en el depósito del coche nada más extraerse del suelo. Esto lo convierte en un producto muy codiciado por las refinerías estadounidenses.

Crudo Brent: Se trata de una mezcla de crudos del Mar del Norte. También es ligero y dulce, pero ligeramente «más pesado» y «más ácido» que el WTI (0,37 % de azufre).

El veredicto: Aisladamente, el WTI suele considerarse un crudo de mayor calidad. Desde el punto de vista químico, debería ser más caro. Pero los mercados no existen en el vacío. Existen en el mundo real, donde la logística importa más que la química.

La geografía: países sin litoral frente a países costeros

Ahí radica el verdadero quid de la cuestión. La principal diferencia entre el Brent y el WTI no es lo que son, sino dónde se encuentran.

El Brent se transporta por mar

El Brent procede de los yacimientos petrolíferos marinos del mar del Norte, situados entre el Reino Unido y Noruega. Al extraerse en el mar, puede cargarse directamente en superpetroleros y transportarse a cualquier punto del planeta. Es el viajero global por excelencia. Si Europa no lo quiere, va a China. Si China no lo quiere, va a Brasil.

Esta flexibilidad convierte al Brent en el índice de referencia mundial. Una parte significativa de los contratos de petróleo que se negocian a nivel internacional se cotizan en función del Brent.

El WTI no tiene salida al mar

El WTI procede de la cuenca del Pérmico, en Texas, y de otros yacimientos de esquisto de Estados Unidos. Para llegar al mercado, debe recorrer un laberinto de oleoductos hasta una pequeña localidad llamada Cushing, en Oklahoma. Cushing es la «encrucijada mundial de los oleoductos», una localidad polvorienta repleta de enormes tanques de almacenamiento. Desde Cushing, el WTI debe transportarse por oleoducto hasta la costa del Golfo para ser refinado o exportado. Esta infraestructura genera limitaciones logísticas. Si la capacidad de los oleoductos es limitada o el almacenamiento en Cushing se acerca a su capacidad máxima, pueden surgir presiones sobre los precios debido a cuellos de botella localizados en el suministro.

El momento del «petróleo negativo»

Esta deficiencia geográfica se hizo muy evidente en abril de 2020. Durante la pandemia, la demanda se desplomó. Los tanques de almacenamiento de Cushing se llenaron. Los operadores que poseían contratos de futuros del WTI se dieron cuenta de repente de que no tenían dónde almacenar el petróleo físico. Cundió el pánico. El precio del WTI cayó hasta los -37 dólares por barril. Los operadores estaban, en la práctica, pagando a la gente para que se llevara el petróleo.
El Brent, al transportarse por mar, simplemente flotaba en los buques hasta que se encontraban compradores. Bajó, pero nunca llegó a ser negativo. Esa es la ventaja de la flexibilidad.

El margen: el arbitraje del Atlántico

La diferencia de precio entre ambos se denomina «diferencial». 

Históricamente, el WTI se cotizaba con prima debido a sus propiedades químicas superiores. Sin embargo, desde que el auge del petróleo de esquisto inundó el mercado estadounidense y debido a las limitaciones logísticas de Cushing, el WTI suele cotizarse ahora con descuento respecto al Brent.

Este diferencial (Brent menos WTI) suele oscilar entre 3 y 6 dólares por barril.

  • Cuando el diferencial se amplía: suele significar que la producción estadounidense está en auge y que hay un exceso de petróleo acumulado en Oklahoma. O bien, significa que hay una crisis geopolítica en Oriente Medio que está haciendo subir el Brent (el precio mundial), mientras que Estados Unidos permanece al margen.
  • Cuando el diferencial se reduce: suele significar que las exportaciones estadounidenses circulan con fluidez, lo que vacía los almacenes de Cushing y conecta el WTI con el mercado mundial.

Geopolítica frente a economía

Debido a su ubicación, los dos puntos de referencia reaccionan a estímulos diferentes.

El Brent suele ser más sensible a:

  • OPEP: Las decisiones del cártel afectan a la oferta mundial, lo que repercute en primer lugar en el Brent.
  • Conflicto en Oriente Medio: cualquier tensión en el estrecho de Ormuz o en el canal de Suez provoca una subida del precio del Brent, ya que pone en peligro el comercio marítimo.
  • Rusia/Ucrania: Las sanciones y las interrupciones en el suministro en Europa son un tema clave para el Brent.

El WTI suele ser más sensible a:

  • Informes de existencias de EE. UU. (EIA): Todos los miércoles, el Gobierno de EE. UU. publica datos sobre las existencias de petróleo en Cushing. Esto es el santo grial para los operadores del WTI.
  • Temporada de huracanes: Las tormentas en el Golfo de México provocan el cierre de refinerías y plataformas petrolíferas en EE. UU., lo que genera volatilidad en el WTI.
  • Producción de esquisto en EE. UU.: El número de plataformas en Texas determina la oferta futura de WTI.

Estrategias de trading: cómo jugar

El comercio de petróleo puede estar sujeto a una volatilidad considerable. Los precios pueden registrar fuertes tendencias y dar un giro repentino, sobre todo en torno a acontecimientos geopolíticos o macroeconómicos importantes.

1. El «desvanecimiento de las noticias»

El petróleo reacciona de forma violenta ante las noticias. Un simple rumor de guerra puede hacer que los precios suban varios dólares en cuestión de minutos. A menudo, estos movimientos son exagerados. Una estrategia consiste en esperar a que la volatilidad inicial se estabilice antes de plantearse una reacción contraria, basándose en los fundamentos generales de la oferta y la demanda. Estas estrategias conllevan un riesgo considerable, especialmente en mercados muy volátiles.

2. La operación de diferencial

Esta es una estrategia más avanzada. En lugar de apostar por la tendencia al alza o a la baja de los precios del crudo, el operador se centra en la diferencia de precio entre el Brent y el WTI. Si el diferencial parece históricamente amplio (por ejemplo, 10 dólares), el operador podría comprar WTI y vender Brent, anticipando que la diferencia se reduzca.

En teoría, esta estructura reduce la exposición a la tendencia general del precio del petróleo y se centra en los diferenciales de precios. Sin embargo, las operaciones con diferenciales no están exentas de riesgo. Las divergencias pueden prolongarse más de lo previsto, y las perturbaciones en la liquidez o en la logística pueden ampliar aún más los diferenciales.

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3. El repunte de existencias

Los miércoles a las 10:30 a. m. EST se publica el informe de la EIA. Si las existencias son inferiores a lo previsto, el WTI suele dispararse. Los operadores intentan aprovechar el impulso de esta ruptura. Sin embargo, hay que tener cuidado con los «movimientos en falso»: los algoritmos suelen hacer que el precio oscile bruscamente en ambos sentidos para liquidar las órdenes de stop loss antes de que comience la tendencia real.

El veredicto: ¿Cuál es el más adecuado para ti?

Entonces, ¿te decantas por el aristócrata o por el vaquero?

El WTI puede resultar atractivo para los operadores que:

  • Céntrate en estrategias a corto plazo y opera activamente aprovechando la volatilidad de la sesión estadounidense.
  • Seguir de cerca los datos sobre las reservas de EE. UU., la tasa de utilización de las refinerías y las tendencias en la producción de petróleo de esquisto.
  • Prefiero instrumentos estrechamente vinculados al mercado de futuros de la NYMEX…

: El Brent puede resultar atractivo para los operadores que: 

  • Centrémonos en la evolución general de la situación macroeconómica y geopolítica.
  • Opera principalmente durante el horario de los mercados europeos.
  • Seguir de cerca los flujos de suministro mundiales y la evolución de la situación en relación con la OPEP.

Ambos índices de referencia conllevan un riesgo de volatilidad considerable, y ninguno de los dos es intrínsecamente más seguro que el otro.

Conclusión: respeta el riesgo

Tanto si se opera con Brent como con WTI, es importante tener en cuenta que el petróleo crudo se ve influido por la geopolítica, las decisiones sobre la oferta de los principales países productores, los ciclos económicos y las limitaciones logísticas.

El petróleo no se mueve en céntimos, sino en dólares. Puede generar en un mes las ganancias de todo un año, o acabar con los ahorros de todo un año en una tarde.

Elige tu índice de referencia, conoce sus características y nunca, jamás, te olvides de comprobar los niveles de existencias en Cushing. Porque, como aprendieron los operadores en abril de 2020, cuando al vaquero se le acaba el espacio para aparcar su caballo, la cosa se pone fea muy rápido.

Último recordatorio: el riesgo nunca descansa

Atención: Operar en los mercados financieros conlleva riesgos. Esta información tiene carácter meramente educativo y no constituye un consejo de inversión.

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